Una historia de Instagram —una foto o un video que deja de estar visible después de 24 horas— muestra una supuesta forma de ganar plata. La siguiente ofrece una bonificación por la primera transferencia. Un enlace lleva a una página de apuestas o abre directamente una conversación de WhatsApp para pedir un usuario. Así, en apenas unos clics, la recomendación de alguien conocido en Instagram o TikTok puede convertirse en una puerta de entrada al juego online.
En esos circuitos, los influencers —creadores de contenido con comunidades numerosas y capacidad para instalar tendencias y hábitos de consumo— no se limitan a promocionar marcas. Prestan su imagen, adoptan el lenguaje cotidiano de sus seguidores y presentan la apuesta como una forma de entretenimiento. Los códigos de invitación, los premios y las capturas de resultados completan el recorrido: reducen las dudas, despiertan curiosidad y facilitan el acceso.
En una consulta realizada por Unicef Argentina y la organización Bienestar Digital a cerca de 600 adolescentes y jóvenes, el 27% identificó a los influencers en redes sociales como una vía de exposición a las marcas de apuestas. Otro 35% señaló la publicidad en internet. Los eventos deportivos quedaron en tercer lugar, con el 14%.
El silencio
La capacidad de llegada de esos creadores de contenido fue la que seis estudiantes secundarios tucumanos quisieron usar para generar conciencia. Buscaron una voz conocida en las redes para hablarles a otros adolescentes sobre los riesgos de las apuestas online. La propuesta consistía en grabar un video breve de concientización, pero ninguno de los contactados aceptó participar.
“Ellos promocionan estas cosas y hacer un video diciendo que está mal sería contradecirse”, explicaron los alumnos durante una entrevista con Panorama Tucumano, el programa político de LA GACETA. Los jóvenes habían participado del concurso “Territorio Digital: ¿Quién tiene el control?”. Su intención era aprovechar el alcance de los creadores para llegar a sus compañeros.
Este diario intentó comunicarse con algunos de los referentes digitales de mayor alcance en Tucumán para conocer su posición frente a la promoción de apuestas online. No tuvo respuestas.
Los enlaces
Riky Salvatierra (@rikysalvatierra) es un creador de contenido nacido en Concepción. Se hizo popular por sus videos de humor sobre situaciones cotidianas en un almacén. Tiene alrededor de dos millones de seguidores en Instagram y varios millones en TikTok.
En una de sus historias recientes publicó dos capturas de pantalla junto con el mensaje: “Hoy hay juego por $$ ¡No me olvidé! Aquí está el ganador de los otros días”. La publicación recibió respuestas de seguidores que pedían ser los próximos elegidos.
Minutos después compartió otra historia en la que mostraba su celular con una aplicación de apuestas abierta. “Hace días que vengo probando una nueva app de entretenimiento. Está buenísima porque tiene un montón de actividades y está muy entretenida para esos días por la noche que estoy aburrido o, por ejemplo, hoy que es feriado. Miren, aquí les dejo el link para que ustedes también la prueben y después me cuentan qué tal”, escribió junto al enlace y dos tréboles de cuatro hojas.
El vínculo redirigía a una página llamada winking.one. El sitio no utilizaba la extensión .bet.ar, reservada para operadores de juego online validados por las autoridades regulatorias argentinas. Al ingresar aparecía automáticamente una ruleta bajo la consigna “girá y ganá”, con montos de entre $100 y $3.000.
Después de seleccionar una cifra, la página solicitaba un número de teléfono o correo electrónico, además de una contraseña para completar el registro. También permitía cargar un código de invitación. Como incentivo, ofrecía un 50% adicional sobre el primer depósito. Horas más tarde, Salvatierra volvió a compartir el enlace. Consultado por LA GACETA para esta nota, respondió que no estaba interesado en hablar sobre el tema.
Agustín Pedernera (@aguupedernera) es un humorista y creador tucumano conocido por sus videos breves sobre la vida familiar y situaciones cotidianas. En una historia de Instagram publicada este lunes apareció señalando hacia arriba con el mensaje: “Volado este link. Aprovechen este 100% de bonificación ya”, acompañado por emojis de fuego y una cara con signos de pesos en los ojos.
El enlace redirigía a un número de WhatsApp con un mensaje automático: “Hola, quiero mi usuario”. En otra publicación mostró la captura de una supuesta ganancia de $83.312,50 obtenida en 20 tiradas gratis. “Sigue pagando a mil. Si todavía no entraste, te dejo mi link acá abajo”, agregó.
Las publicaciones reflejan una mecánica repetida: bonificaciones, capturas de pantallas que reflejan supuestas ganancias, accesos directos y registros que pueden iniciarse en pocos pasos. También exponen la dificultad de conocer quién está detrás de la pantalla o si entre las personas alcanzadas por esos mensajes hay menores.
La presencia del influencer parece cumplir ahí una función puntual: convierte un anuncio en una recomendación integrada a los contenidos que su comunidad consume todos los días. La plataforma deja de aparecer como una empresa desconocida. Llega acompañada por una cara familiar, una forma de hablar reconocible y la promesa de que otra persona ya jugó y ganó. Pedernera no respondió las consultas de este diario.
Una responsabilidad en discusión
El debate sobre ese papel apareció también en la cuenta de Instagram de LA GACETA. Cuando se publicó un reel sobre los estudiantes que no habían conseguido sumar influencers a su campaña, Joel Rocha, identificado en la plataforma como @joel_rocha_mkt, dejó un comentario.
“La educación viene de la casa. Dejen de delegar el aprendizaje de valores en personas que no están para eso y si tu papá no te abrazaba de chiquito mañana subo un link con el 50% de bonificación así le timbias el terreno de tu abuela”, escribió. Cerró la intervención, formulada en tono irónico, con un emoji de corazón. Este diario intentó comunicarse con él, pero tampoco tuvo respuesta.
Antecedentes judiciales
En octubre de 2024, una causa por presuntas apuestas ilegales tramitada en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó a 14 personalidades que habían promocionado sitios sin licencia. Entre ellas apareció el tucumano Federico Farías, conocido como “Manzana”, exparticipante de Gran Hermano y streamer con alrededor de 1,2 millones de seguidores en Instagram.
Como parte de la resolución de su caso, Farías grabó un video para advertir sobre los riesgos de las plataformas ilegales. “Apostar puede parecer un juego, pero no lo es. Y cuando no podés parar, se convierte en un problema serio”, señaló.
También explicó que la extensión .bet.ar permite identificar las páginas autorizadas por los organismos regulatorios. Ese criterio separaba a los operadores habilitados del enlace con dominio .one difundido en las historias relevadas por este diario.
La Argentina todavía no tiene una regulación nacional integral del juego online. La autorización y el control dependen principalmente de cada jurisdicción. En Tucumán, la Ley 9.828 creó el Programa Provincial de Prevención y Abordaje del Juego Problemático y la Ludopatía, pero continúa sin reglamentarse desde su sanción por unanimidad en 2024.
Esta nota forma parte de una producción especial de LA GACETA que indagó en el fenómeno de las apuestas online entre menores a través de testimonios, datos y voces de especialistas.